“Asesinos seriales:
su relativo impacto en la sociedad”
Introducción
El estudio de la psicología criminal (o en este caso de
los asesinos seriales) ha sido un tema interesante a tratar en diversos campos
de estudio. Tomando en cuenta que el homicidio es un comportamiento que ha
estado presente a través de la evolución de la humanidad y quizá figura como un
acontecimiento de importancia histórica, ya que se utiliza como un marcador de
épocas. En historia hablamos batallas, guerras, muertes de los monarcas, de
grandes genocidios en aras de una causa ideológica, etc. Incluso en la
actualidad vivimos rodeados de todo esto, que ya casi ni nos sorprende, lo
hemos adoptado como algo “normal”, pero ¿es en verdad algo en la naturaleza del
ser humano? ¿Naturaleza biológica o social?
Ante
esta realidad podríamos cuestionarnos con diversas preguntas que se trataran de
resolver en este ensayo en los dos apartados seleccionados, el primero donde se
abordará la evolución histórica y la psicología del asesino, así como lo que lo
motiva a hacerlo y los diferentes tipos que existen según sus características
específicas en el modo de cacería y en las similitudes que presentan sus
víctimas; en el segundo es la manera en que dicho tema ha impactado tanto en la
sociedad, que se ha hecho de gran interés social hasta ser uno de los temas
favoritos llevado al séptimo arte y a series de televisión.
1.
Los asesinos seriales vistos desde un punto psicológico.
Contemplando la idea de que el homicidio es un acto que
ha acompañado al hombre a lo largo de su evolución, nos podemos remontar a la
Edad Media (por poner un ejemplo) donde las conductas realizadas por individuos
con personalidades psicopáticas se las atribuían, generalmente, a hechiceros que comenzaron a ser perseguidos por
la Iglesia mediante la “caza de brujas y/o hechiceros”.
Según estudios realizados la mayoría de los
asesinos seriales suelen tener antecedentes enfermizos, la infancia suele ser
fundamental para el futuro de un
psicópata. Se sabe que, con frecuencia, los asesinos han sido víctimas de
abusos durante su niñez, ya sea física, sexual o psicológica, toda vez que
existe una correlación entre los abusos de su infancia y los crímenes que
cometen.
El conocer el perfil psicológico de un
criminal es de gran importancia ya que nos ayuda a clasificar las características
de dicho individuo, y los trastornos psicológicos que les llevan a cometer esta
clase de delitos, para sí poder especificar las posibilidades de tratamiento. Este
punto es muy importante, ya que cuando se tratan de crímenes violentos o
seriales, la alarma social y las posibilidades de que se vuelvan a repetir los
hechos, hacen necesaria actuar con rapidez. Es claro que no podemos
generalizar.
A lo largo de los años han existido varios
estudios a cerca de este tema. En su evolución histórica el concepto de persona
como unidad que se representa a sí misma, como individuo diferente a todos los
individuos de la misma especie, hace que los comportamientos antisociales no
puedan analizarse metodológicamente por causas psicogénicas o psicopáticas,
sino por la comprensión a la luz de un amplio expectro motivacional.
Pero no hay que olvidar una cuestión, el
perfil psicológico del asesino tiene sus limitaciones ya que no es
completamente exacto, sólo se está
basada en el análisis de la huella psicológica que el asesino deja en sus
crímenes y en datos estadísticos recolectado de otros casos y de los datos
teóricos aportados por la psicología y la criminología. Estamos por tanto
hablando de probabilidades, donde las personas que realizan el perfil buscan
patrones e intentan encontrar las características del probable autor, usando el
razonamiento analítico y lógico.
Expertos
en el tema han afirmado (en la mayoría de las veces) que una vez que el asesino
serial comienza con sus actos delictivos no puede detenerse. Algunos sostienen
la opinión de que aquellos que no son capaces de controlar sus impulsos
homicidas son más fáciles de atrapar; de aquí vienen los tipos de asesino,
organizados y desorganizados que se tratará más adelante.
1.1
Tipos
de asesinos, según sus víctimas y forma de “cazar”.
El italiano Marco Lombroso, considerado como el padre de
la criminología hizo algunas investigaciones sobre algunos prisioneros desde un
punto de vista evolutivo y antropológico, estos estudios lo llevaron a proponer
una clasificación de delincuentes que cuentan con las siguientes
características:
El criminal nato:
Son ofensores primitivos caracterizados por un proceso de degeneración
evolutiva que podían ser descrito por determinadas características físicas.
El delincuente demente:
Son ofensores que padecen enfermedades mentales acompañadas o no de patologías
físicas.
Criminaloides:
Estos serían los que no pertenecen a ninguno de los dos grupos anteriores pero
por existieron algunas determinadas circunstancias les han llevado a delinquir.
Otra
clasificación existente es la que divide a los asesinos en serie en
organizados, y desorganizados.
Los organizados son los asesinos que preparan de forma muy
meticulosa el crimen, toman precauciones con el fin de no dejar huellas, suelen
buscar un lucro económico, ganancia personal o gratificación sexual y son más
difíciles de capturar por la policía. Normalmente no conocen a su víctima y se
tardan mucho tiempo en llevar a cabo el asesinato. Un dato interesante del
asesino organizado es su coeficiente intelectual, ya que este por lo regular
llega a superar a la media.
Por otro
lado, los crímenes de los asesinos en serie desorganizados no suelen ser premeditados
o están mal planeados, dejan muchas huellas, tienen un móvil extraño o buscan
gratificación sexual aberrante, son detenidos fácilmente o suelen entregarse. Pueden
tener algún tipo de relación con la víctima, llevan a cabo ataques
"sorpresa", asaltando sin previo aviso, y típicamente ejecutarán
rituales que creen necesarios hacer, una vez que la víctima esté muerta (por
ejemplo; necrofilia, mutilación, canibalismo, etc.). El asesino desorganizado
se dejan mangonear por sus impulsos y en la mayoría de los casos es probable
que padezca de algún trastorno mental.
También
encontramos que según el tipo de asesino en serie del que se trate
encontraremos diferencias en la escena del crimen. En el caso de los asesinos
organizados, podemos descubrir que el autor ha intentado evitar ser
identificado a través del control de la escena, como ya lo había mencionado; puede
haber desplazamiento de la víctima, el arma ha sido recogida y no hay
agresividad innecesaria, pero sí personalización de la víctima. Por el
contrario, la escena de un asesino desorganizado es completamente caótica,
existen las evidencias de lucha, huellas y despersonalización de la víctima; el
arma utilizada suele ser de oportunidad, como si se tratase de una agresión
espontánea o violencia repentina.
1.2
Sus
motivaciones
Ahora abordaremos el tema de las motivaciones que, para
comenzar debemos tener claro un punto, el comprender que dichas motivaciones
son distintas a las versiones de Hollywood y de los Best Seller que todos
conocemos, los estudios en los que me basé para este ensayo son estudios serios
que explican el homicidio serial con el fin de brindar pautas para la
prevención y el tratamiento de los delincuentes.
El
homicidio como todas las conductas humanas tiene una motivación comprendida,
que puede ser un antecedente o consecuente, la motivación antecedente se podría
pensar en la venganza "mato porque esa persona me había hecho daño" y
para ejemplificar la motivación consecuente podemos dar el ejemplo el interés
de beneficio de los que se describen como "asesino a sueldo". Es
probable que existan infinitas motivaciones para asesinar a otro ser humano y “dependiendo
de la motivación es posible que se atraiga el interés de ciertas comunidades,
tanto para que expliquen el fenómeno, como para que propongan alguna forma de
intervención. Por ejemplo si se comete homicidio en aras de ideologías se
atraerá el interés de las ciencias políticas o a la sociología, si la
motivación para matar a otro es poderlo sacrificar en un "rito" se
llamará la atención a las religiones; si el homicidio tiene un motivo pasional
se atraerá a la psicología y a la psiquiatría; si la motivación es el lucro se
atraerá la economía e incluso al trabajo social” (Otín del Castillo, 2010).
Existe una
clasificación que a mi parecer vale la pena agregar, esta es donde los motivos
se encuentran en cinco categorías (Garrido, 2003):
Demencia:
Muchos de nosotros tenemos a errónea idea de que los asesinos seriales siempre
sufren de algún trastorno o algo así, por el contrario, rara vez los asesinos
en serie son dementes, y en estos casos están motivados por alucinaciones y/o
voces en sus cabezas; aunque también muchos otros pretenden ser exculpados por
la razón de alguna supuesta locura que es claro que no padecen.
Misioneros: A
estos asesinos se les conoce como “apostólicos” son los que creen que sus actos
están justificados, ya que creen que se deshacen de cierto tipo de personas
indeseables, haciéndole un favor a la sociedad.
Hedonismo: Este
tipo de asesino mata por el simple placer de hacerlo, aunque las
características que ellos disfrutan pueden ser disitintas. Algunos pueden
deleitarse con la "búsqueda" de perseguir y encontrar una víctima más
que cualquier otra cosa, mientras otros pueden estar principalmente motivados
por los actos de tortura y abuso de la víctima mientras está viva (Garrido,
2007). El objetivo del asesino motivado por emoción es sentir el terror de sus
víctimas.
Lucro: La mayoría de los
criminales que cometen asesinatos múltiples por fines materiales (tales como
los asesinos a sueldo), no son clasificados como asesinos seriales, porque
están motivados por el afán de lucro o algún tipo de ganancia económica, en
lugar de estarlo por una compulsión psicopatológica (Garrido. 2007)
Poder: Este es el asesino
serial más común. Su principal objetivo para matar es obtener y ejercer poder
sobre su víctima. Tales asesinos algunas veces fueron maltratados de niños, se
sienten increíblemente impotentes y a menudo se satisfacen en prácticas que
están vinculadas a las formas de abuso que sufrieron ellos mismos.
2.
En la cultura popular: cinematografía.
El crimen por alguna razón es uno de los temas
predilectos de nuestra sociedad, y nos resulta aún más interesante la vida de
un psicópata asesino, una persona atormentada, loco, enfermo y hasta artista en
algunos casos que mata sin piedad alguna, y no solo a una, sino a varias
personas. La naturaleza de sus crímenes, sus diversas personalidades y
perfiles, y su habilidad para evadir y matar a muchas víctimas antes de ser
capturados y encarcelados, los asesinos en serie se han vuelto rápidamente
figuras de “admiración”, y han sido representados en muchas novelas, filmes,
canciones, historietas, y hasta videojuegos muchas veces siendo simplemente un
relator abstracto. Aunque varías películas y series han logrado capturar la
esencia de estos maniáticos. Esta fascinación ha provocado el éxito de
muchísimas novelas y series policiacas, donde podríamos poner centenares de
ejemplos.
Conclusión
Con esto podemos concluir que los asesinos seriales frecuentemente tienen impulsos
extremadamente sádicos. Estos anulan la capacidad de sentir empatía por el
sufrimiento de sus victimas incluso de las personas que los rodean, de esta
manera, son frecuentemente llamados psicópatas o sociópatas, términos que han
sido renombrados por psicólogos como trastorno de personalidad antisocial.
Algunos
asesinos en serie hacen uso de la lujuria y la tortura, para obtener placer
sexual por mutilación de la víctima y también de matarla lentamente por un
prolongado lapso de tiempo, pero también tengamos en cuenta de que no todos son
iguales, es cierto que existen ciertos patrones que la mayoría posee, pero no
podemos generalizar nada. Los temas sobre Asesinos seriales son estudiados
principalmente por psicólogos y criminólogos.
Bibliografía
Garrido, V. (2007). La
mente criminal. Valencia: Los temas de hoy.
Otín del Castillo, J. (2010). Psicología criminal: Técnicas aplicadas de intervención e investigación
policial. España: Lex Nova.
Garrido, V. (2003).
El psicópata: Un camaleón en la sociedad actual. Valencia: Algar Editorial.

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